sábado, 1 de noviembre de 2008

Ruta MTB: Leganés-Griñón

Después de unos ajetreados fines de semana donde había realizado grandes recorridos, la marcha de Navalcarnero y la Talajara sobre todo, ahora toca relajarse y volver a la normalidad de pequeños recorridos.

Es tiempo de disfrutar de las templadas tardes que nos está regalando el otoño. Todos tenemos un momento del año preferido para disfrutar de un sosegado paseo con la bici. Mi momento ideal discurre en una otoñal y soleada tarde de sábado. Todavía no han llegado los fríos y la luz baja del sol calienta lo justo. Los caminos solitarios y las calles tranquilas con sus habitantes reposando la comida o viendo la película de la tarde.

Salgo nada más comer sin tener claro donde ir. Sólo busco espacios abiertos donde poder disfrutar de la suavidad que proporciona la luz otoñal y el silencio de una tarde de sábado. Los domingos son más bulliciosos, los sábados por la tarde son solitarios y tranquilos. Cuando llego a Polvoranca recuerdo que tenía pendiente recorrer los muchos caminos que existen en torno a Griñón. Son muchas las veces que atravieso la zona, pero siempre las prisas por llegar al destino o casa no me han permitido disfrutar y descubrir esta zona.
Terreno llano y sin complicaciones donde las suaves lomas nos permiten divisar todo el horizonte y donde se esconden las pocas especies arboladas en buscas de la humedad que proporcionan los escasos arroyos y regajos. Algunas pequeñas lagunas nos recuerdan que las lluvias volverán y nos obligarán a estar en casa sin salir. Todavía existen olivares que como islas verdes contrastan con el marrón de los campos de labor que el arado del tractor ha recuperado después de un seco verano.

Antes hemos tenido que llegar hasta allí. No es fácil. Hay que llegar hasta Loranca. Este barrio de Fuenlabrada se encuentra estratégicamente situado y es origen de multitud de rutas por el sur de Madrid. Dos son las opciones que tengo para llegar: la más peligrosa supone recorrer un tramo por la autovía M-407 desde Polvoranca, la más larga requiere atravesar Fuenlabrada por el carril bici. Por ambas opciones llegamos al mismo punto, pero decido probar una nueva variante. Menos vistosa que la primera y más corta que la segunda.
GriñónGriñónGriñón
Desde BosqueSur tengo que llegar al barrio del Naranjo. A la altura del Instituto Victoria Kent y de una zona polideportiva busco la estación de servicio de BP. Desde allí, por un camino (Camino de la Moraleja) que atraviesa la zona industrial del Polígono de la Carrera, llego hasta un puente peatonal sobre la M-506.

Pasado el puente, tengo que cruzar el nuevo barrio de El Vivero, en el que podemos encontrar problemas para atravesarlo, ya que se encuentra todavía en fase de urbanización. Aunque no encuentro ninguna valla que me impida la entrada, si tengo que buscar una valla movida en la salida para poder salir de este nuevo desarrollo urbano. Una vez en Loranca ya sólo tengo que continuar por la cañada para llegar a Griñón.
Luego campos, caminos, soledad, sol, conejos, perdices, olivos y tranquilidad. Si en la ida tuve que rodear Fuenlabrada por el Este, la vuelta la hago por el Oeste para poder llegar a tiempo a casa para poder disfrutar de unas otoñales castañas asadas junto a mi familia.

Como siempre podéis bajaros el track GPS desde Wikiloc.



[Entrada publicada conjuntamente en JFDELAFUENTE]

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